Un refresco bien frío es uno de los placeres del verano
Muchas veces, estas bebidas contienen altas cantidades de azúcares, edulcorantes artificiales y otros ingredientes poco saludables. Si a esto le sumamos toda la información que circula sobre ellas, surge la pregunta: ¿qué refrescos podemos beber y en qué cantidad sin que nos pasen factura?
En Good Bio Foods creemos que un refresco no debería ser un dilema.
Primero conviene repasar con rigor qué dicen actualmente los nutricionistas sobre el consumo de refrescos, cuáles son sus ventajas e inconvenientes reales y cómo identificar opciones que encajen mejor con un estilo de vida saludable.
¿Qué es un refresco azucarado?
Según el Canal Salut de la Generalitat de Catalunya, son bebidas que contienen azúcar, miel, fructosa o jarabes añadidos: refrescos, bebidas isotónicas, energéticas y muchos zumos comerciales.
El dato clave: la OMS recomienda que los azúcares libres no superen el 10 % de la energía diaria (siendo ideal mantenerse por debajo del 5 %). En una dieta de 2.000 kcal, esto equivale a entre 25 y 50 g de azúcar al día.
Una sola lata de 330 ml puede contener 35 g de azúcar, prácticamente toda la cantidad recomendada para un día (Think Eat, 2026).
Los inconvenientes: qué dicen los nutricionistas en 2026
Picos de glucosa y aumento de grasa corporal: el exceso de azúcar se transforma en triglicéridos y favorece el aumento de peso.
Mayor riesgo de diabetes tipo 2, incluso con consumos moderados.
Los refrescos “sin azúcar” tampoco son perfectos: los edulcorantes artificiales pueden reforzar el deseo por los sabores dulces y alterar la microbiota intestinal.
Salud dental e hidratación: el ácido fosfórico, utilizado como potenciador del sabor, puede erosionar el esmalte dental; además, la cafeína tiene un ligero efecto deshidratante.
En verano el impacto puede ser mayor: aportan calorías de baja calidad nutricional y no hidratan tan bien como el agua o las infusiones.
(Fuentes: Infobae/Real Simple, marzo de 2026; NacióDigital, junio de 2026; Canal Salut).
En España, el consumo de azúcares libres cuadruplica el límite recomendado por la OMS. Por este motivo existe el impuesto sobre las bebidas azucaradas, una medida orientada a reducir su consumo.
¿Y las ventajas? El refresco no es el enemigo, el exceso sí
No se trata de eliminarlos por completo, sino de gestionar su frecuencia de consumo y elegir mejor:
Forman parte de momentos sociales y no representan un problema cuando su consumo no es diario.
Cada vez existen más formulaciones limpias, con ingredientes reconocibles y sin aditivos artificiales.
Las alternativas elaboradas con ingredientes funcionales, como el jengibre o determinadas plantas aromáticas, aportan sabor sin necesidad de un exceso de azúcar.
La clave no es prohibir, sino sustituir de forma inteligente. Esta es la filosofía que promovemos en Good Bio Foods.
Cómo leer una etiqueta en 30 segundos
Cuenta los ingredientes: cuanto más corta sea la lista, mejor.
Identifica el azúcar oculto: jarabe de maíz, dextrosa, sacarosa o “zumo concentrado”.
Desconfía de los términos “light” o “0 %”: no siempre significan ausencia de edulcorantes artificiales.
Valora el origen: ingredientes locales y de temporada suelen implicar menos procesamiento.
SAMBA: el refresco de manzana de Lleida de Good Bio Foods
Cuatro ingredientes. Cero azúcares añadidos.
Manzana de Lleida (ecológica y local): dulce y ligera.
Jengibre: aporta carácter, un toque ligeramente picante y propiedades digestivas.
Menta: frescura duradera.
Limón: equilibra el dulzor natural.
Contiene únicamente los azúcares presentes de forma natural en sus ingredientes y se produce en Lleida.
(Consulta los valores nutricionales completos en la ficha del producto).
Conclusión
El refresco perfecto no existe, pero sí mejores decisiones a la hora de elegirlo:
Reducir la frecuencia de consumo.
Leer la etiqueta y optar por ingredientes saludables y locales, como los de SAMBA.
Disfrutarlo sin convertirlo en un hábito diario.
Puedes encontrar SAMBA en nuestra tienda online.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos refrescos puedo tomar a la semana?
No existe una cifra única, pero el total de azúcares libres procedentes de todos los alimentos debería mantenerse por debajo del 10 % de las calorías diarias y, preferiblemente, por debajo del 5 %, según la OMS.
¿Los refrescos “sin azúcar” son siempre una mejor opción?
No necesariamente. Aunque no aportan calorías, algunos estudios relacionan determinados edulcorantes con alteraciones de la microbiota intestinal y una mayor preferencia por los sabores dulces.
¿Qué hace diferente a SAMBA?
La sencillez de su lista de ingredientes: manzana, jengibre, menta y limón, sin azúcares añadidos, frente a fórmulas elaboradas con jarabes y aromas artificiales.
Artículo informativo. En caso de duda, consulta con un profesional de la nutrición.
Fuentes: Canal Salut (Generalitat de Catalunya) · Hospital de Bellvitge · Infobae (31/03/2026) · NacióDigital (junio de 2026) · Think Eat (febrero de 2026) · La Mañana (Irene Lezcano) · Banner Health (Yaffi Lvov).
